Génesis de la Nueva Vizcaya

Al norte de San Martín y Avino, se encontraba en conquista Copala, pero fue interrumpida en el 1558 pero no abandonada. Se necesitaba un gobernador. El virrey don Luis de Velasco, designó inicialmente al doctor Corita, oidor de la ciudad de México, como gobernador y capitán general de Copala, pero desistió por falta de fondos. Entonces, el segundo candidato fue Ibarra.

Entonces, el 24 de julio de 1562 Francisco de Ibarra fue nombrado gobernador y capitán general, para atender la exploración, conquista y colonización de los territorios desconocidos al norte de San Martín y de Avino

El virrey don Luis de Velasco tenía autorización para poder enviar expediciones para explorar, descubrir y colonizar tierras desconocidas. Una provisión real dada y firmada por Su Muy Serena Alteza, la Princesa Gobernadora de los reinos de Castilla y las Indias, fechada en Valladolid el 29 de diciembre de 1557. Igualmente se le otorgó licencia y autoridad con el mismo propósito por, don  Felipe, por gracia de Dios, rey de Castilla, León, Aragón, Inglaterra, Francia, las dos Sicilias, Jerusalén, Navarra, Granada, Toledo, Valencia, Galicia, Mallorca, Sevilla, Córdoba, Córcega, Murcia, Jaé, los Algarbes,  Algeciras, Gibraltar, las Islas Canarias, las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano, Conde de Barcelona, Señor de Vizcaya y de Molina, Duque de Atenas, Conde de Rosillón y Cerdeña, Marqués de Orsitán y de Gociano, Archiduque de Austria, Duque de la Borgoña y Brabante y de Milán, Conde de Flandes y del Tirol, etc. etc. 29 XII 1557

Es así que, el virrey Luis de Velasco, en nombre de Su Majestad ordenó a Francisco de Ibarra, contando con cien caballeros y de la orden de San Francisco que decidan acompañarlos, para el descubrimiento de tierras más allá de las minas de San Martín y Avino, exceptuando las que se encuentren en la provincia de Chiametla, ya que su descubrimiento ha sido asignado por su Majestad al doctor Morones, oidor y alcalde mayor de la real audiencia del Nuevo Reino d Galicia.

Fechada en México, el 24 de julio de 1562. Don Luis de Velasco.

Las Ordenanzas sobre descubrimiento nuevo de poblaciones, dadas por Felipe II en 1563 llegaron hasta 1564, donde se enumeraban detalladamente las obligaciones, deberes y privilegios de las personas que hacían contratos con la Corona con el fin de hacer descubrimientos y fundar poblaciones y recibir, por consecuencia el título de adelantado,  alcalde mayor, o cualesquier puesto, como gobernador.

El gobernador era la autoridad administrativa, legislativa y judicial de una división de un virreinato llamada gobierno, que ordinariamente incluía a varias regiones llamadas provincias.

El gobernador era la justicia superior del gobierno, ejercía autoridad militar sobre su jurisdicción, depositario de los decretos reales.

Francisco de Ibarra fue investido con  los poderes ordinarios de gobernador y capitán general, pero como fue comisionado a explorar y colonizar tierras despobladas, y dado que el iba a costear las expediciones, tenía más privilegios y excepciones. Fue nombrado con  el título de gobernador y capitán general de por vida y heredaría este cargo, pero sin el apoyo real y no recibiría un sueldo. Fue hasta el 1574, que el rey concedió a Ibarra un salario anual de dos mil ducados.

Francisco de Ibarra nunca recibió el título de adelantado, aunque su hermano Juan de Ibarra solicitó ese honor. Fue el tercer gobernador de la Nueva Vizcaya, Diego de Ibarra quien recibió el título de adelantado, aunque lo que había solicitado era el de marqués, que era un titulo superior.

Ibarra y sus compañeros estaban exentos del pago de las alcabalas y de impuestos de venta hasta por 20 años. Solo pagaban un veinteavo del oro y plata extraídos y procesados, en lugar del quinto real. Las minas de Nueva Vizcaya comenzaron a pagar impuestos hasta 1567 cunado se descubrieron las minas de Indé y Santa Bárbara. Sin embargo Ibarra estaba indeciso de aceptar la empresa colonizadora.

Baltazar de Obregón, compañero y cronista de la expedición de Ibarra, quien escribió la crónica más completa y verídica de la obra colonizadora del gobernador Ibarra, titulada como: ´´Crónica, comentario narrativa de los antiguos y modernos descubrimientos de la Nueva España y en Nuevo México´´ , la cual contiene 37 capítulos, o 244 folios, empastados en pergamino y acompañados de dos cartas, dedicado el trabajo al rey, concluida en México en 1584.

La primera edición de la obra de obregón en español en México fue en el 1922 y la segunda, a la que nos referimos en la fotografía anterior es de 1988. Esta esta dividida en dos libros. El primer libro consta de treinta y ocho capítulos. El libro segundo tiene diez capítulos y una Memoria. Dos Cartas de Baltazar de Obregón a Felipe II. Un prologo de, Mariano Cuevas. En total 303 páginas.

Baltazar de Obregón, nació en la ciudad de México en el 1544, cuya acta de bautismo aún se encuentra en el archivo del Sagrario Metropolitano. Bautizado por el Cura, Francisco de Cantoral, hijo de Baltazar de Obregón y de doña Beatriz, su esposa. Sus padrinos fueron, Luis Marín y su mujer. Luis de la Torre y doña Beatriz, su mujer. Francisco de Cantoral. (Firma).

Baltazar era miembro de una de las familias principales de la Nueva España, quien había contraído matrimonio con doña Marina de Luna, nieta de Antonio Caricedo, uno de los originales conquistadores.

Entro al servicio de Francisco de Ibarra cuando este se encontraba en Sinaloa,  Obregón, tenía 19 años de edad. Por lo tanto su crónica es una fuente de primera mano, con la desventaja de  haber sido escrita hasta 1584, cuando fue obligado a hacer una relación de su pobre encomienda en la Mixteca Baja, pidiendo ayuda al rey, quien entre otras cosas decía que podía actuar como teniente o capitán de cualquier expedición que se enviara  a Nuevo México. Cargo que finalmente fue otorgado a Juan de Oñate.

Francisco de Ibarra se encontraba en San Martín cuando recibió las noticias de su nombramiento, en julio de 1562. Inició sus preparativos en Zacatecas, luego en San Martín en donde Diego de Ibarra, su tío, quien les entregó un estandarte de damasco azul bordado en oro, con la imagen de Cristo y la Virgen. Dicho estandarte fue tomado de la iglesia de San Martín, donde fue bendecida y entregada al, alguacil mayor Martín de Rentería. Iglesia de San Martín, en agosto del 2009.JSG.

La expedición estaba integrada por 170 hombres, la mayoría de origen vasco, todos bien equipados. Iban tres misioneros: el padre Pablo Azebedo, de origen portugués, quien había tomado sus hábitos en Santa Cruz, en la isla de Santo Domingo. Además, el hermano lego, Juan de Herrera, llegado a la Nueva España en 1541, quien había estado un tiempo en Yucatán. El tercero, se desconoce su nombre. El resto de la compañía eran numerosos esclavos negros e indígenas, incluyendo algunos aztecas.

Francisco de Ibarra y su compañía partieron de San Martín el 24 de enero de 1563, a las tierras por conquistar  de donde ya era gobernador.

De San Martín partieron para Nombre de Dios, tierra ya conocida por Ibarra y por Diego de Colio,  donde el conquistador se hizo reconocer como autoridad, contraviniendo los términos de su mandato, ya que solo se le autorizaba como autoridad sobre los territorios no ocupados.

Vista del interior del templo de la Misión de San Francisco de Nombre de Dios, del 1561. Primer templo en el territorio de la Nueva Vizcaya. Casi en ruinas.  JSG 2009

De Nombre de Dios partieron para Avino, en donde al alcalde le fue obligado reconocer la autoridad del gobernador Ibarra, al igual que en San Lucas, el valle de San Juan de Dios,  Peñol Blanco y Guadiana, lugares que según Colio pertenecían a Nueva Galicia. Ibarra se apropio de terrenos ya colonizados por los españoles.

De Avino, Ibarra partió para tierras no ocupadas, donde realmente si tenía autoridad, y con la celebración de una misa, tomo posesión de su cargo de gobernador en nombre del rey. Obediencia necesaria y de lealtad, fue jurada por todos, como soldados de Su Majestad.

Llegaron a lo que probablemente hoy es San Juan del Rio, sitio que sirvió de cuartel general para las siguientes exploraciones y donde Ibarra se reorganizó, nombrando los oficiales que le ayudarían en su empresa. Vista panorámica de San Juan del Rio, Dgo.}, del 18 de mayo del 2008.

A Martín de Gamón, le nombró maestre de campo, o teniente primero.

A Martín Rentería, como alguacil mayor.

A Martín de Araña, Pedro Quesada y Andrés de Ibarra, como capitanes.

A Francisco López de Ibarra ( sobrino de Francisco ), Bartolomé de Arriola y Julio de Heredia, como oficiales del tesoro real.

A Sebastián Quirós y Lerma, como secretarios.

A Alonso de la Marcha, como alférez o bandera.

Estos nombramientos se hicieron el marzo de 1563, fecha en que llegaron las provisiones , incluyendo 400 vacas, 1000 borregos y otras tantas cabras.

En este mes salieron de San Juan a la conquista de Topia y la mítica Copala. En su camino encontraron los afluentes del rio Nazas en su parte alta, en un valle que llamaron San José y lo que sería Indé, de donde regresaría Ibarra. Por otro lado, Rentería y veinte hombres  y cinco guías seguían buscando Topia. Otros grupos de exploradores fue enviado por Ibarra, uno de ellos lo dirigía Salvador Ponce, quienes lograron ver a lo lejos Topia.

Otro grupo fue encabezado por Gamón, veinte soldados y varios guías nativos. Gamón se convenció que los guías lo llevaban equivocadamente y decidió castigarlos, por lo que fueron ahorcados en un árbol verde, el cual ´´se secó´´, debido a la injusticia de Gamón. Las dos expediciones de exploración, la de Ponce y la de Gamón regresaron por donde se fueron. Al llegar a la zona de Guatimapé, Ibarra y sus acompañantes, se encontraron con una indígena que les dijo que ella conocía el camino a Topia. Ibarra, con cuarenta hombres y la indígena, salieron el 15 de abril de 1563, caminaron ocho días en la misma dirección que Rentería. A cuarenta kilómetros, desde las alturas, divisaron Topia.

Dicen que parecía una villa muy grande, blanca, con techos de dos aguas, con gente vestida, parecía, desde las alturas otra Tenochtitlán. Regresaron a San Juan creyendo haber encontrado una provincia fabulosamente rica. Ibarra así lo informó a su tío Diego, este al virrey y este al rey. Todo era una exageración, probablemente influenciados por los relatos de Fray Marcos y las ´´siete ciudades´´ de Cibola.

En San Juan, Ibarra encontró a su gente amotinada. El cabecilla era Martín de Gamón, su maestre de campo. La razón del motín fue por haber nombrado Ibarra como jefe de campo a Martín de Araña, provocando enorme envidia e hiriendo el orgullo de Gamón, arrastrando a varios vascos violentos, entre los que se encontraban Pedro de Quesada y Andrés de Ibarra, pensando hacer una expedición por su propia cuenta.

Martín Araña, trató de controlarlos. Cuando llegó Ibarra, encarceló a los culpables, pero Gamón escapó hacia San Martín. El gobernador lo siguió y lo apresó en la casa del alcalde mayor, de donde fue regresado a San Juan, enjuiciado, condenado a muerte y ejecutado. Antonio de Betanco, recién llegado de la ciudad de México, sucedió a Gamón como maestre de campo. Desde entonces las montañas que rodean a San Juan, llevan el nombre de Sierra de Gamón. Desde el poblado de Avino, Dgo., municipio de Pánuco, al fondo, la Sierra de Gamón.

Desde la entrada a San Juan del Rio, Dgo. vemos al fondo, la Sierra de Gamón. Junto con Betanco, llegaron a San Juan del rio, Rodrigo del Rio, Salvador Ponce, Hernando Ramón y otros personajes. Ibarra permaneció en San Juan siete meses, y durante este tiempo fundó formalmente Nombre de Dios y Durango.

La fundación de Nombre de Dios ha sido confusa. Desde el 1558, el virrey de Velasco había autorizado la fundación de una villa en la frontera norte, cargo que ocuparon los padres Espinareda, Cintos y Cadena. Ellos escogieron el sitio cercano a ´´Nombre de Dios´´ , que fue establecido por fray Gerónimo de Mendoza, ayudados por Ibarra. Fue el 6 de octubre de 1563 que el virrey autorizo a Espinareda la fundación de la villa que se llamaría Nombre de Dios. Esto es una contradicción ya que desde el 1558 ya se había fundado el pueblo.

El virrey Enríquez dijo que la primera villa que Francisco de Ibarra fundo en la Nueva Vizcaya, fue, Nombre de Dios.  El 6 de noviembre de 1563 se establecieron los límites de la ciudad y se nombraron los encargados municipales. Los primeros alcaldes de Nombre de Dios fueron Alonso García y Sánchez Jiménez. Los primeros regidores fueron, Gaspar de Torres y Francisco González, quienes tomaron posesión de su cargo el 1º de enero de 1564.

Nombre de Dios, en seis años, se convirtió en el granero y agostadero de la región. Con sus productos se alimentaban las poblaciones de Sombrerete, Fresnillo y Zacatecas. Para esas fechas ya había 250,000 cabezas de ganado vacuno y ovino.

La ciudad de Durango fue fundada por Francisco de Ibarra, el 8 de julio de 1563, al regresar de Topia y después de haber fundado  la villa de Nombre de Dios, en noviembre de 1563.

Estando Ibarra en San Juan del Rio, en agosto de ese año, envió al capitán Alonso Pacheco y algunos soldados hacer los preparativos, en un lugar muy cercano de San Juan Bautista de Analco, asentamiento indígena nombrado por Diego de la Cadena.

La ciudad fue llamada Durango, por Durango, en Vizcaya, España, pero por algún tiempo fue conocida como Guadiana. El significado etimológico de Durango es “más allá del agua”, proviene del idioma Eusquera (País vasco). En idioma tepehuán la localidad se le conoce como el Korián y náhuatl, la localidad era conocida como Analco.

Pacheco seleccionó un excelente lugar para asentar un gran ciudad, con buen clima, buena tierra, rica en minerales y para la agricultura. Los indígenas de la localidad eran pacíficos.

La misa de fundación de la villa fue oficiada por fray Diego de la Cadena, celebrada en la esquina suroccidente de las actuales calles de 5 de febrero y Juárez; a la misa asistieron Ibarra, sus capitanes y vecinos.

Después tuvo lugar el acto solemne de la fundación. En la esquina sureste de la plaza de Armas se situaron en primer término el escribano real, Sebastián de Quirós, que sentado frente a una mesa redactó el acto de la fundación y de pie, ante él, con sus uniformes de gala, Francisco de Ibarra y sus capitanes; junto a ellos, el alférez Martín de Rentería portando el estandarte que los había acompañado a sus conquistas. Al lado de ellos estaba Ana Leyva de Pacheco, que fuera la primera mujer española que llegó a Durango.

Bartolomé de Arriola se quedo como teniente – gobernador. En 1556, le sucedió Martín López de Ibarra.

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